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Espias Contra el Fraude
El Norte (Latin America)

Doris Gomora 
January 3rd, 2000

     Operadores de los secretos de la epoca en que el comunismo y el capitalismo eran autenticos enemigos, miles de agentes secretos de las agencias de todo el mundo vieron como el fin de la Guerra Fria termino con sus carreras, pero lejos de convertirse en desempleados encontraron en la iniciativa privada un nuevo trabajo.

     Inversionistas de Wall Street, bancos, casas editoriales y los Gobiernos extranjeros, comenzaron a utilizar los servicios de los agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la KGB, y otras europeas como la desaparecida agencia de inteligencia de la Republica Democratica Alemana.

     Ahora los ex agentes secretos trabajan para las grandes corporaciones y como antes, su informacion continua siendo base para las decisiones, que como en Wall Street pueden cambiar los mercados.

     La Guerra Fria les dio trabajo como espias de las principales agencias de inteligencia en el mundo, y al termino de esa epoca solo cambiaron de jefe, ahora esos topos trabajan para los grandes inversionistas de Wall Street, que buscan en los servicios de los ex agentes secretos la forma de evitar perdidas y fraudes en el mercado.

     Ese es el caso de tres ex agentes: Emin Gadzhiyevn, quien trabajaba para la KGB; Robert Strang, quien laboraba para la Agencia antinarcoticos de Estados Unidos, y Fred Rustmann, quien participo en operaciones de la CIA en el sudeste asiatico.

     Despues de la Guerra Fria, CIA, la KGB, la Agencia Antinarcoticos (DEA), la inteligencia britanica, y el Buro Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en ingles) se han convertido en fuentes de empleados para los inversionistas de Wall Street.

     Seducidos por la experiencia de los ex agentes para realizar amplias y complicadas investigaciones, los bancos e inversionistas de Nueva York han contratado los servicios de los agentes retirados para obtener informacion de sus futuros socios financieros y de esta forma evitar fracasos futuros.

     Los nerviosos inversionistas buscan conocer detalladamente a sus socios, particularmente si estos proceden de los mercados emergentes, y esta nueva cautela informativa les permite decidir cuando invertir.

     Los contactos que tienen dentro y fuera de los Estados Unidos representan uno de los principales atractivos de los ex agentes contratados por las firmas de Wall Street, que anteriormente veian limitada su capacidad para descubrir algun indicio de peligro con sus futuros socios.

     Ahora, ex agentes como Fred Rustmann que trabajo en la CIA, han evitado que los grandes inversionistas pierdan millonarias sumas de dolares. Rustmann es presidente de CTC International Group con sede en Florida y trabaja de manera conjunta con ex agentes de la CIA y la KGB como Emin Gadzhiyevn, quien se encuentra en su nomina.

     Separados por las implicaciones de la Guerra Fria, los agentes de la CIA y de la KGB ahora se han asociado para establecer companias de investigacion en Estados Unidos como el Parvus Group de Maryland.

     Y otros como Robert Strang, ex agente de la DEA, han establecido sus propias firmas, como Strang Hayes Consulting de manera conjunta con agents y fiscales del Gobierno.

     La firma de investigacion de Strang, por ejemplo, puede reunir el perfil de una compania y su personal en tan solo dos semanas.

     Todas estas firmas ayudan actualmente a los inversionistas a obtener informacion detallada de las companias, gerentes y personal que pretenden ingresar o bien de las empresas que operan en los mercados financieros.

     Los resultados de las investigaciones entregados bajo clausulas de "confidencialidad" establecen ya la diferencia para comprar o no las acciones de las companias que cotizan en el mercado accionario de Wall Street.

     Temerosos por los escandalos de "lavado de dinero" corredurias como Standard and Poor's, utilizan a estas firmas de ex espias secretos para conocer los perfiles y antecedentes de las companias sobre las que llegan a tener dudas.

     La razon es una: asegurarse de que esas companias y su gente son reales.

     El trabajo de la firma de Strang evito que una correduria de Nueva York se viera envuelta en una inversion que implicaba cientos de millones de dolares.

     La gente de Strang descubrio que el vicepresidente de la empresa investigada habia estado envuelto en la venta de cocaina, motivo por el que habia sido arrestado en una ocasion.

     El segundo golpe del ex agente se produjo cuando una aerolinea Sudamerica solicito financiamiento y la firma de Strang descubrio que la flota estaba integrada por un solo avion que era repintado en diferentes paises para aparentar un mayor numero y de esta forma enganar a las instituciones bancarias.

     La cooperacion surgida entre los ex espias secretos y los inversionistas, encontro tambien otro cauce en la iniciativa privada que se convirtio en un exito: la publicacion de las historias de ex agentes como Markus Wolf.

     Sin el muro de Berlin de por medio, Markus Wolf, el jefe del Servicio de Inteligencia de la desaparecida Republica Democratica Alemana comenzo a ser conocido en todo el mundo y entonces las editoriales lo buscaron.

     La razon era que el general Wolf tenia tantas historias que con ellas escribio un libro. Su autobiografia publicada en 1997 permitio conocer su rostro para un publico lector que encontraba que el mayor maestro del espionaje del comunismo buscaba una expiacion.

     Hermetico durante 35 anos de servicio, evitando ser descubierto por sus contraparte occidentales que lo nombraron "el hombre sin rostro", Markus Wolf escribio sobre su vida personal, su formacion y esas casi cuatro decadas de ser el hombre mas buscado por las agencias de todo el mundo.

     En su libro Wolf repasa las mayores operaciones de inteligencia en las que participo donde ambulan espias, dobles agentes, informantes infiltrados en la cama de algun politico de influencia, grupos terroristas y los servicios secretos de otras agencias de inteligencia.

     Cuando el "muro de la muerte" se doblaba, Wolf llevaba tres anos retirado de la jefatura del servicio de inteligencia de la Republica Democratica Alemana, pero no podia ocultar la decepcion que la reunificacion le causaba y asi lo escribio en su libro.

     En diciembre de 1996, Werner Mauss y su esposa Ida, agentes del servicio secreto aleman pasaron del anonimato a los periodicos de Colombia.

     Descubiertos por el Gobierno sudamericano cuando trabajaban en el rescate de una ciudadana alemana secuestrada por el Ejercito de Liberacion Nacional (ELN), los agentes pasaron siete meses en una carcel de Colombia producto de las mediaciones de Bernard Schmidbauer, coordinador de los servicios secretos alemanes, para liberarlos.

     Ano y medio despues los agentes alemanes aparecieron nuevamente en las portadas de los periodicos colombianos logrando lo que hasta entonces habia sido imposible: sentar en la mesa de las negociaciones al grupo guerrillero mas violento de ese pais el ELN con representantes de la sociedad civil.

     La reunion de cuatro dias en el monasterio de Himmelsporf, Alemania tuvo por objetivo mejorar el camino para las conversaciones futuras entre el ELN y el Gobierno colombiano.

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